Alberto Hidalgo

Furibundo y gentil

El periodista Augusto Elmore sostuvo que en Alberto Hidalgo habitaban el Dr. Jekyll y Mr. Hyde, la disociación entre un hombre extremadamente gentil y un furibundo libelista; una analogía que se traslada a la obra de Hidalgo: sus textos poéticos son sumamente cuidadosos de no caer en retórica alguna mientras que sus diatribas no escatiman insultos, referencias escatológicas y fuertemente sexuales. Hidalgo, con Huidobro y Borges, realizan el Índice de la Poesía Americana; sin embargo, el poeta arequipeño arremete contra Borges porque no le devolvió diez pesos prestados para pagar un taxi y, aún peor, de haberle plagiado la idea de que lo lírico supera la escritura de un poema, que es mucho más. Borges tuvo el cuidado de no responder.

El brulotismo de Hidalgo consiguió convertirlo en un ser detestado por la sociedad limeña, especialmente por quienes conformaban el medio literario. Era demasiado tener que digerir las palabras de un hombre que declaraba: “…y el mío (el idioma) es cosa viva, máscula, fruto de un hombre que sabe emplear sus medios genitales en el momento oportuno y que ante la vida reacciona mostrándoselos”. Mr. Hyde.

La poesía de Hidalgo –Dr. Jekyll- se encauza en un “ismo” creado por el propio poeta, el Simplismo, del cual es el único militante. Economía de palabras, solo adjetivos exactos, fuerza de la metáfora, importancia de la pausa, aún por sobre los versos. Según él, la pausa es un estado psicológico. Poemarios como Edad del Corazón, Poesía de Cámara y sobre todo Espaciotiempo llevan al papel los conceptos de la austeridad, el despliegue de la metáfora, la transformación constante de la palabra.

Alberto Hidalgo

Arequipa, 23 de mayo de 1897 – Buenos Aires, 12 de noviembre de 1967

Poemas

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