Marco Martos

El poeta ajedrecista

¿Qué relación guarda el ajedrez con la poesía? Para Marco Martos, mucha. Antes de convertirse en una figura clave de la Generación del 60, antes de ser catedrático de la Universidad de San Marcos, miembro de la Academia Peruana de la Lengua, intelectual reconocido, poeta consagrado, escritor y periodista, el niño Marco diseñaba estrategias con caballos, peones, torres, alfiles y una reina con el objetivo de derrotar a un rey.

Hijo del historiador y periodista Néstor Martos y la profesora Rosa Carrera, Marco nació y pasó su infancia en Piura, donde desarrolló un talento por el ajedrez que más tarde lo llevaría a integrarse en la selección nacional. Destacaba entre los jugadores, ganaba torneos, representó al Perú frente a Chile y en cinco partidas obtuvo tres victorias, una partida tablas (empate) y una derrota. En ese entonces,  el rigor formal del ajedrez organizaba su mundo. Casi al mismo tiempo, empezó a unir palabras con la táctica y estrategia interiorizadas frente al tablero.

En un momento, hacia los 30 años, Martos consideró que el ajedrez podía convertirse en un peligro para su vocación literaria. Lo comentó con su padre y, entonces, decidió tomar distancia. Pensó que debía olvidarse del ajedrez para desarrollarse y entregarse plenamente a las letras.

Pero el ajedrez no se fue del todo. En 2003 publicó Jaque perpetuo, un libro íntegramente dedicado al juego. El jaque perpetuo o continuo es un recurso que permite poner en jaque permanente al rey adversario y, de esta forma, el jugador puede reclamar el empate. Aunque más que una fórmula, en este caso también puede ser un justo tributo del poeta para equilibrar y dar por empatadas a dos de las grandes pasiones de su vida.

Marco Martos

Marco Gerardo Martos Carrera (Piura, 29 de noviembre de 1942)